Mi Campo con IA es la app con la que el agricultor lleva su finca cada día: gastos, tratamientos, jornadas, ventas y sensores. Si vendes al campo, esto te da lo que ninguna valla te da: saber qué necesita tu zona esta semana y estar delante en el momento de la decisión.
Tres pantallas reales del diseño. Fíjate en el detalle que lo cambia todo: el consejo agronómico va sin marca, y tu producto aparece en un bloque aparte, identificado. Por eso el agricultor se fía — y por eso te ve.
Con franqueza: tu IA con catálogo y las señales de zona ya funcionan. El bloque comercial dentro del chat y la reposición desde el almacén se construyen durante el piloto con los proveedores fundadores — es decir, contigo.
Una aplicación española de gestión agrícola, gratuita para el agricultor, pensada para quien trabaja la tierra y no para quien trabaja con ordenadores. Se usa desde el móvil, en el campo, y buena parte se maneja hablando: el agricultor dicta «hoy Antonio 8 horas de poda» o «he echado 2 litros de cobre en la finca norte» y la IA lo registra donde toca.
Tratamientos, riegos y productos con el registro que exige la normativa española, incluidos los datos del aplicador y su carné.
Qué compra, a quién, a qué precio, y qué le queda en el almacén. Con previsión de cuántos riegos le duran los insumos.
Estaciones meteorológicas, sondas de suelo e imágenes de vigor NDVI por parcela.
Resuelve dudas, interpreta datos de la finca y avisa de riesgos. Es la parte que el agricultor usa a diario.
Jornadas, cuadrilla, permisos y fichaje por QR con geocerca en la propia finca.
Cotizaciones semanales del Ministerio, la Generalitat Valenciana y la Junta de Andalucía, por provincia.
Está construido sobre lo que ya funciona en la app. Marcamos con claridad qué puedes usar desde el primer día y qué queremos construir contigo durante el piloto.
Subes tus fichas técnicas, tarifas y catálogos y tienes un asistente que los conoce. Te responde a ti y sirve de base para lo que se ofrezca a tus clientes.
Qué está preguntando el campo esta semana — «8 consultas sobre fungicida para mildiu en tomate» — en agregado y siempre anónimo. Sabes dónde va la demanda antes de que te llamen.
Mensajería dentro de la app, con la misma IA dentro: mandan una foto y reciben el diagnóstico ahí mismo, y los mensajes se traducen al árabe o al inglés para la cuadrilla. Donde ya están, sin otra aplicación más.
Si un cliente quiere que le lleves el cuaderno o le revises los gastos, te da acceso módulo a módulo y lo retira cuando quiera.
Tu catálogo, tu cobertura y tu contacto, visibles para los agricultores de tu zona.
Que al registrar un gasto o dar de alta stock, tus referencias aparezcan como opción. Utilidad para él, presencia para ti.
Cuando sube el riesgo de una plaga en una comarca, el agricultor recibe el aviso agronómico y tú sabes que ahí va a subir la demanda.
Un espacio propio, separado del consejo técnico y marcado como comercial, con textos que apruebas tú.
Las decimos por delante porque son parte de la oferta, no la letra pequeña. Lo que hace valiosa esta plataforma es que el agricultor se fía de ella. El día que sospeche que la IA le recomienda lo que más paga, deja de usarla — y entonces no le servimos a nadie, tampoco a ti.
Fitosanitarios, abonos, semillas y sustratos. Es donde las señales de demanda dan más juego — y donde más cuidado ponemos con las reglas de comunicación del sector.
Ya tenéis la relación con el agricultor de la zona. Esto la lleva a su día a día y os deja llevarle el cuaderno si él lo pide.
Instaladores de riego, invernaderos, talleres y servicios de campo. Sin restricciones de comunicación: la vía más rápida para arrancar.
ATRIAs, asesores GIP e ingenieros técnicos. El acceso por módulos está hecho a vuestra medida: llevad el cuaderno de vuestros clientes desde un solo sitio.
Sobre el dinero, con franqueza: el piloto es gratuito y sin permanencia. No hay tarifa porque aún no sabemos cuál sería la justa, y preferímos averiguarlo contigo antes que ponerte un precio inventado. Si algún día existe, se hablará antes y por escrito.
Buscamos un grupo reducido de proveedores fundadores. Cuéntanos qué vendes y dónde, y te respondemos personalmente.
El consejo agronómico es siempre neutral y no menciona marcas. Las propuestas comerciales van en un bloque aparte, identificado como tal, con textos que apruebas tú. Sabemos que suena menos ambicioso que «la IA vende por ti», pero es lo único sostenible: mezclarlo destruiría la confianza que hace que el agricultor abra la app todos los días.
No. Las señales de demanda son agregadas y anónimas: sabrás que hubo ocho consultas sobre mildiu en tomate, nunca de quién. Los datos de un agricultor concreto solo se ven si él te da acceso explícito, módulo a módulo, y puede retirarlo cuando quiera.
Sí, con las reglas del sector: solo productos autorizados, la advertencia legal obligatoria en toda comunicación comercial, ninguna mención del tipo «bajo riesgo» o «inocuo», y toda afirmación justificable técnicamente. La plataforma aplica esas reglas de forma automática para que no dependan de que alguien se acuerde.
El piloto es gratuito y sin permanencia. Lo que podemos prometer es acceso directo al equipo y peso real en lo que se construya. Lo que no vamos a prometer son cifras de retorno: sería inventárnoslas.
Por WhatsApp al +34 614 72 67 28, que es lo más rápido, o por correo a hola@micampoconia.com. También estamos en Instagram como @micampoconia. Detrás no hay un centro de llamadas: contesta la misma persona que construye la plataforma.
No pretendemos sustituirlo. Esto vive donde está el agricultor, que es un sitio al que tu ERP no llega. Si más adelante tiene sentido conectar ambos, se estudia.